´Yo soy Ana, la voluntaria europea´
En mis primeros dos meses he utilizado mucho esa frase. Creo que me gusta mucho, especialmente, porque casi no pudo haber ocurrido.
Este verano me enteré de que mi proyecto en San Pablo fue cancelado por una falta de comunicación al nivel de las organizaciones nacionales. Yo estaba tremendamente decepcionada, pero por suerte, el problema se arregló y a finales de septiembre me dijeron que sí podía venir a Madrid.
Así que estaba doblemente entusiasmada. Llegué a Madrid con ganas de hacer muchas cosas. Era ya casi finales  de octubre y yo fui la última de los voluntarios en llegar, así que al principio estaba un poco nerviosa: ¿cómo van a ser los niñas y niños?, ¿me llevaré bien con las otras voluntarias y voluntarios?, ¿cómo va a ser mí habitación…?
Todas esas son preguntas que cada voluntaria y voluntario se pregunta. Pero van pasando las semanas y meses hasta que llega el momento de resolver esas dudas llegando a Madrid y comenzar el voluntariado.
Un día típico en San Pablo
Mi organización de acogida es la Asociación Cultural San Pablo. Aquí, mi horario diario es por las tardes. Las tres horas con los niños y niñas se dividen en dos partes: el apoyo escolar y tiempo libre. Ellos están divididos en varios grupos, dependiendo de la edad, son: grupos de pequeños, medianos y mayores. Hasta ahora he trabajado en apoyo con los medianos y con los mayores. En ocio y tiempo libre he trabajado con todos los grupos de edad. Normalmente yo asisto a las educadoras o educador y ayudando en varias tareas. Al final del día junto con las educadoras y el educador hacemos la evaluación y revisamos la programación del día siguiente.
En noviembre hemos hecho una Salida de fin de semana en Cercedilla. Fuimos cinco educadoras y 30 niñas y niños. Fue una experiencia muy divertida pero también muy fatigosa.
Casi todo el mes de noviembre y media de diciembre hemos preparado actividades para la Fiesta de Navidad. En este evento los niños y niñas han preparado chistes, bailes y videos para enseñar a sus padres y madres que han venido a la asociación para verlos. Mi tarea consistió en grabar y montar los videos. La fiesta resultó genial y toda la gente lo pasó bien.
Ahora tenemos que preparar el Campamento Urbano: cinco días de varias actividades, como patinaje, ir al cine, pero también apoyo con los deberes y talleres de manualidades. 
Más tareas
Además de mi trabajo en San Pablo, tengo tareas con la organización Europa Joven Madrid, que se encarga de la gestión de proyectos europeos. Allí estoy haciendo talleres semanales de inglés para jóvenes que quieren mejorar sus conocimientos del idioma. Los talleres los estoy preparando junto con uno de mis compañeros, que es voluntario también.
El grupo de voluntarios de Europa Joven (que cuenta con siete personas de seis países) tenemos también que preparar un evento de intercambio de idiomas que se va a llamar ´Torre de Babel´. Hemos encontrado un poco de dificultad en encontrar un sitio perfecto para hacerlo, pero seguramente lo vamos a organizar en enero.
La vida en Madrid
El grupo de voluntarios los considero ahora mis amigos y amigas. Juntos descubrimos Madrid y España, hacemos fiesta o cenamos. Hemos conocido más voluntarias y voluntarios en el curso de formación a la llegada que se desarrolló a finales de octubre en Cercedilla. Ahora nuestro grupo de amigos es más grande. Ya empezamos a reunirnos con más frecuencia y hemos hecho nuestro primer viaje a Toledo.
Aparte de las voluntarias y voluntarios he tenido la suerte de  conocer jóvenes españoles con quien me llevo bien. Así tengo la oportunidad de practicar y aprender castellano cada día y también interiorizar la cultura española de una forma  más fácil.
Las preguntas que tenía al principio de mi proyecto ya fueron remplazadas por otras. Ahora estoy emocionada por todo que estoy haciendo y me pregunto: ¿Cuál va a ser nuestra próxima aventura?